domingo, 25 de noviembre de 2012

JULIA MARIA ORTIZ MORALES

JULIA MARIA ORTIZ MORALES
1958
(chilena)


CUANDO EL CIELO ROMPIÓ EN LLANTO

Cuando los sollozos eran rocíos
cascadas siderales
cuando todo era un lamento húmedo
penetrando la solitaria tierra
…se me vino tu rostro amado
esmeraldas tristes
de tu sur lejano…
Todo lo tuyo
en velos traslúcidos
paño gris
navegante melancolía…

Toda la geografía de mis pasos
me trajeron tus sueños
_nuestros papiros inconclusos_
tu lenta voz acariciándome
y esa partida tuya
tan inesperada…

Se bañaba la tarde
en lagos torrentosos
y todo era un camino húmedo
de desbordados sueños
y todo era una danza
reclamando aquello
que nos fue robado… y la lluvia
y la tarde que se iba acongojada
me hicieron montar el unicornio
de tu pluma azulada
y viajar al fondo
de tu dormir eterno…

Ay, cariño mío…
_escondido tras un ciruelo florido
te encontré en reír infante_
y en tus blancas manos
un dorado libro
_tus cuentos… tus versos_
y una flama incandescente
mas luciérnagas traviesas
celebrando anticipadamente tu aniversario…
_tu llegada triunfal al parnaso
donde nacen los vocablos_
y una gatita de pelaje nacarado
portando un cartel
en insólito mensaje:
_”YA EDITÉ EL SILENCIO DE MIS PALABRAS”_
Son voces y ecos…
sólo basta que mañana las escuchen…
“será la lluvia
danzando alborotada…
será la mirada de mi hija
en remembranzas acunándome…
serán ustedes cabalgando mi voz…
será mi risa en labios de raíces
que he dejado…
será el rostro de mi mujer amada”

Cuando los océanos subieron al cielo
y quisieron jugar en lacrimosas calesitas
Cuando sollozos emigraban del cosmos
_un niño sonriente de mirar esmeraldas_
remontó su unicornio de celeste plumaje
y cientos de palabras salpicadas
me cubrieron al tornar de mi marcha
quizá fue mi paraguas o fue tu rostro
para no llorarte tanto…
tanto de tanto…

26, 27, 31 de agosto de 2005.


SUBÍ A BUSCAR TU NOMBRE

...Esta noche los océanos
equivocaron su ruta
ascendieron al cosmos
vestidos de hielo
...de ahí cayeron
a mis cuencas tristes...

Me inundaron entera
sin piedad alguna
y mis naves ancladas
quedaron abandonadas
y yo
flotando
sólo en sombras...

Aguas
Aguas esta noche
me dejaron desnuda
y subí a infinitos
a buscar tu barca
...los extraviados tiempos
perdieron mi nombre
y tú moreno mío
...no estabas...
Sólo la otoñal tenebrosidad
en su fría capa
arropó mi entumecida
mirada...


CUANDO EL CIELO SE ROMPIÓ


III.- CUANDO LLUEVE AMOR… CUANDO LLUEVE, SE
 SIENTEN GRITOS EN LA CALLE A LO LEJOS…

Cuando llueve, amor, cuando llueve…
se escuchan gritos en la calle cuando llueve
…son gemidos del agua, azotando sus rostros
en el cemento… son ladridos de perros, sus aullidos
a lo lejos…
Cuando llueve, amor, cuando llueve…
exclamaciones humanas se desprenden de sus bocas,
y todos corren a sus guaridas buscando refugios…
y yo, amor, les miro, les miro como corren y me detengo
ante la lluvia, y alzo mi rostro y mis manos a esos
altares llorosos… y lloro con las aguas,
y somos los únicos llorares en esos partos siderales.
Lloramos, tanto lloramos en la lluvia,
lluvia y yo, lloramos, y somos una
…lloramos largamente los tiempos transcurridos,
…lloramos las ausencias… las partidas…
_tantos desaparecidos…_
y nos llama el Mapocho, para mostrarnos también su llanto,
para indicarnos sus tatuajes invisibles
de tantos y tantos cadáveres flotando en su regazo,
de ese tiempo ido de botas asesinas
que muchos… ya no nombran, que muchos olvidan
…memoria ensangrentada, memorias de aguas teñidas…
y seguimos llorando, bordeando el Mapocho,
que crece turbio y se agiganta turbulento
…gimiendo retumbos de sus ocultos lloros…
Ay, amor, la lluvia y yo mojadas
entre un atardecer ennegrecido y una noche
…más noche, con tantas noches en sus satenes mojados,
entre gritos desatados, que a lo lejos se escuchan 
…jugamos a las escondidas como niños si memoria,
antiguas esquinas,
recodos frondosos encallados
del Parque Forestal
también humedecidos de lluvias,
de viejas lágrimas por sus rosas amarantas
extirpadas de cuajo…
Continuamos llorando, lluvias y yo mojadas
por las grandes alamedas inundadas,
largas serpentinas en mis pies enredadas
al compás de su danza humedecida de encanto….

Cuando llueve, amor, cuando llueve,
vendedores ambulantes esconden sus sueños…
y los pobres niños, niños mendigos,
mis lunitas de medianoche,
mis soles amputados,
transeúntes permanentes de las calles,
viajeros sin rumbo, parecieran aves acorraladas
…pálidas ánimas con sus alas mojadas…
y todo es un caos de vidas,
entre clamores humanos y el bullicio permanente
de roncos motores y sus bocinas
emprendiendo bajo la lluvia
sus enloquecidas distancias…
Los griteríos siguen cuando del techo húmedo
caen más espadas afiladas y sus bramidos
son estruendos de invisibles choques cósmicos…
y la lluvia lo moja todo,
y hasta los edificios lloran
su cenicienta tez envejecida,
sus antifaces de smog impregnado…
Rostros que van y vienen…
hombres y mujeres cansados,
unos, apretujados en los buses del Transantiago…
y multitudes esperan, y esperan
ya silenciosos y enrabiados
la suerte de coger el último bus
a sus destinos también mojados…
Cuando, llueve, amor, cuando llueve…
las grises cortinas de mi Santiago
después se tornan albas…
pero cuando irrumpen sus marchas
se sienten gritos en la distancia…
y son niños que de sus pupitres
o patios enjaulados,
trinan como aves libertarias,
son sus piecitos alborotados
que corren felices bajo los océanos siderales…
como si fueran las últimas celestiales lluvias
para sus risas y sus sueños de niños mojados…



1 comentario:


  1. Una grata impresión nos ha deparado esta enorme poeta, sobretodo
    por su manera tan genuina al enfrentar las múltiples vicisitudes
    de este pasar. Para el amor tiene calidez, para el tema social, tiene una voz
    poderosa en defensa de los abandonados y olvidados por una sociedad
    egoísta y clasista.
    Nos hace recordar a Winet de Rokha y Irma Astorga. Dos grandes luchadoras.
    Julia Ortiz Morales sorprende con una poesía limpia y potente para nunca olvidar...

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